Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si es el momento de pedir ayuda profesional?

No hace falta esperar a estar «al límite» o sufrir una crisis grave. Si sientes que el malestar (ansiedad, tristeza, estrés o bloqueos) empieza a interferir en tu día a día, en tu trabajo o en tus relaciones, es el momento. En el caso de niños o adolescentes, la señal suele ser un cambio brusco de conducta, bajada de notas o aislamiento. 

¿En qué consiste exactamente la neuropsicología y a quién ayuda?

Es la especialidad que conecta el cerebro con la conducta. Mientras la psicología sanitaria trabaja la parte emocional, la neuropsicología revisa «cómo procesas la información». Es fundamental para niños con dificultades de aprendizaje o TDAH, pero también para adultos que sienten fallos de memoria, problemas de concentración por estrés, o que necesitan rehabilitación tras un daño neurológico. Mi enfoque integra ambas visiones para entenderte al completo.

¿Qué implica una evaluación neuropsicológica?

Suena muy técnico, pero para un niño suelen ser sesiones entretenidas. Usamos test que parecen puzles, juegos de memoria, dibujos o retos de atención. No es un examen de aprobar o suspender, sino un «mapa» que me ayuda a ver cuáles son sus puntos fuertes (su superpoder) y en cuáles necesita que le echemos una mano para rendir mejor en el cole o en su día a día.

¿En qué consiste la técnica de la "Caja de Arena" (Sandplay)?

A veces, lo que nos duele o nos preocupa es muy difícil de explicar con palabras (nos pasa a los adultos y, sobre todo, a los niños). La Caja de Arena es una herramienta terapéutica maravillosa que nos permite «sacar fuera» ese mundo interno sin necesidad de hablar. Consiste en crear una escena libremente dentro de una caja con arena, usando multitud de pequeñas figuras y miniaturas. Al plasmar lo que sentimos en la arena, creamos una distancia de seguridad que nos ayuda a ver el problema desde otra perspectiva, desbloquear emociones estancadas y ordenar el caos mental de una forma suave, creativa y muy profunda.

¿Cómo es la primera sesión?

Es una toma de contacto para conocernos y que me cuentes qué te preocupa sin prisas. Si la consulta es para ti (adulto), hablaremos de tu historia y objetivos. Si es para tu hijo/a, esa primera cita la haremos preferiblemente con vosotros (los padres) para recoger toda la información necesaria antes de empezar a trabajar con él. El objetivo es que salgáis de esa reunión sintiéndoos escuchados y con un plan de ruta claro.

¿Cuánto dura la terapia y con qué frecuencia nos veremos?

Cada persona y cada proceso es un mundo; no hay dos cerebros iguales. Las sesiones son de unos 55-60 minutos. Al principio, suelo recomendar una frecuencia semanal para generar inercia y ver cambios pronto. A medida que tú (o tu hijo) vayáis alcanzando los objetivos y os sintáis mejor, espaciaremos las visitas. Mi meta no es que dependas de mí, sino que aprendas a volar solo/a lo antes posible.

¿Es mejor la terapia online o presencial?

Depende de lo que busquemos. Para adultos y adolescentes, la terapia online es igual de efectiva y ofrece mucha flexibilidad si tienes horarios complicados. Sin embargo, para niños pequeños o para evaluaciones neuropsicológicas (donde usamos test y materiales manipulativos), la modalidad presencial en mi consulta es la más indicada. Lo valoraremos juntos en el primer contacto.

¿Colaboras con otros profesionales (médicos, colegios...)?

Absolutamente. No somos islas. Si el paciente es un niño, la coordinación con el colegio es vital. Si eres adulto y estás viendo a otro especialista (neurólogo, psiquiatra, médico de cabecera), me coordinaré con ellos si es necesario. Cuanta más comunicación haya entre quienes cuidamos de tu salud, mejor será el resultado.

¿Qué pasa si tenemos que cancelar una sesión por un imprevisto?

Entiendo que la vida con niños es imprevisible (virus, exámenes, extraescolares…). Solo os pido que me aviséis con al menos 24 horas de antelación. Así podré reorganizar la agenda y ofrecer ese hueco a otra familia que pueda necesitarlo. El respeto por el tiempo mutuo es fundamental para que la terapia funcione.

¿Cómo le explico a mi hijo pequeño qué es un psicólogo sin asustarle?

Lo mejor es la naturalidad. Evita decirle que vamos al «médico». Puedes decirle algo como: «Vamos a ir a conocer a Elisabet, una chica que tiene juegos y que ayuda a los niños a entender por qué a veces se enfadan mucho o por qué les cuesta concentrarse en el cole, igual que el profe de natación te enseña a nadar mejor». Si lo planteamos como un aprendizaje y un apoyo, el miedo desaparece.

¿Qué puedo hacer yo desde casa para ayudar en la terapia?

La terapia no termina cuando sales por la puerta de la consulta; ahí es donde empieza el «entrenamiento». Tanto si vienes tú como si traes a tu hijo, os propondré pequeñas tareas, reflexiones o cambios de hábitos para practicar entre sesión y sesión. Vuestra implicación activa fuera es el motor que acelera los cambios dentro.

¿Trabajas con sociedades médicas o seguros privados?

Mi consulta es privada para poder garantizar el tiempo, la frecuencia y la dedicación personalizada que cada caso requiere, sin las limitaciones de tiempo que a veces imponen las aseguradoras. No obstante, si tienes un seguro de reembolso, puedo emitirte las facturas necesarias para que gestiones la devolución del importe parcial o completo con tu compañía. Consúltalo en tu póliza y estaré encantada de facilitarte el papeleo.

¿Hablamos?

Sé que escribir este primer mensaje a veces impone un poco. No te preocupes por cómo explicarlo. Cuéntame brevemente qué te preocupa y te responderé personalmente para analizarlo juntos y ver cómo lo encajamos.

✆ Puedes rellenar el formulario, escribirme o llamarme al teléfono 643 37 85 87.

Para tu tranquilidad, puedes consultar el coste de las sesiones a continuación:
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